Supermercado - ruido de los supermercados

Cómo reducir el ruido de los supermercados

El ruido de los supermercados es un problema creciente en nuestra sociedad. Afecta de varias maneras, tanto a clientes como a vecinos. En otras ocasiones hemos tratado el tema del ruido de la empresa en entornos industriales y sus repercusiones. Como ya dijimos, este problema tiene consecuencias en el interior (trabajadores) y en el exterior (entorno ambiental). En este artículo veremos las distintas situaciones que generan ruido en este tipo de establecimientos y cómo gestionarla.

Causas del ruido de los supermercados

Es evidente que, como ya hemos comentado en alguna ocasión, el ruido produce daños a la salud de la población. Además, la población tiene cada vez mayor sensibilidad a este tipo de problemáticas.

Asimismo, el término “falta de tiempo” nunca ha sido tan relevante en nuestra sociedad, ya que la gente lleva una vida cada vez más agitada. Los modos de vida han cambiado. En los últimos años, se ha producido un incremento de los supermercados de 24 horas, sobre todo en las grandes ciudades.

Los sistemas de abastecimiento que se requieren para dar servicio a la población, hacen que los horarios de actividad de las empresas, se amplíen notablemente. Especialmente en lo que respecta al suministro de alimentos.  A esta situación podemos añadir el reciente aumento del consumo en supermercados debido a la imposibilidad de acudir a los establecimientos hosteleros, con motivo de las restricciones por la pandemia.

Asimismo, el modo de vida actual requiere aumentar el espacio necesario para ofrecer una mayor variedad de productos. Con ello la actividad y el ruido de los supermercados aumenta y, por consiguiente, las interferencias con el entorno.

Situaciones de ruido que se generan

Este aumento de la actividad de este tipo de establecimientos genera ruido. ¿Qué tipo de ruido se genera? La propia actividad industrial y comercial produce ruido en el interior del local. Esto incluye el ruido de la actividad logística y las tareas de abastecimiento. También el de los propios clientes y su actividad en el interior.

Por otro lado, un supermercado genera actividades en el exterior del local derivadas de las anteriores. Las tareas de carga y descarga suelen ser el mayor foco de generación de ruido. También, el trasiego de personas y vehículos que acceden en el horario comercial, genera molestias de ruido.

Consecuencias del ruido de los supermercados

Este problema afecta en varios aspectos. Por un lado, afecta al cliente. El ruido de los supermercados deteriora el bienestar de las personas que se encuentran en el interior del local, comprando. Este aspecto es clave, ya que en la actualidad la experiencia de compra fundamental para el funcionamiento del negocio.

Por otro lado, menoscaba la relación entre la empresa y la comunidad en la que se encuentra. Es evidente la importancia que tiene para un negocio, llevarse bien con su entorno social. Al fin y al cabo, se trata de un negocio que proporciona los suministros básicos al vecindario. Por ello se debe proporcionar este servicio de manera que produzca las menores molestias posibles.

Soluciones al ruido de los supermercados

Por todos estos motivos, resulta necesario facilitar la convivencia entre la empresa, su cliente y la comunidad, reduciendo el ruido de los supermercados. Para ello se requiere un correcto estudio de la situación en cada caso.

Una vez realizado el estudio e identificados los diferentes focos de ruido, se deberá actuar ante la problemática del interior y del exterior del local. En lo que afecta ruido en el interior del local se debe realizar un adecuado acondicionamiento acústico del mismo. Eliminar las reverberaciones o la amplificación de determinados sonidos podrían ser algunas de las soluciones. Para ello, se pueden instalar paneles acústicos y revestimientos con materiales de absorción del sonido.

Por otro lado, el ruido hacia el exterior se debería reducir en origen. El asilamiento acústico de los elementos que generan el ruido es una de las posibilidades. La instalación de vallas y puertas acústicas puede ayudar a reducir el impacto negativo de la contaminación acústica al reflejar o absorber el exceso de sonido. La instalación de paneles acústicos no sólo limitará el nivel de ruido que experimentan los vecinos, sino que también puede mejorar la seguridad general al ofrecer una sólida línea de defensa física y fomentar una mayor privacidad en el lugar.

Para cualquier medida de reducción, aislamiento o acondicionamiento puedes contactar con nosotros. Nuestra experiencia en trabajos realizados para empresas importantes del sector nos avala. Realizamos el estudio, la fabricación y la instalación de paneles, silenciadores y puertas acústicas.